De un baño antiguo a un espacio moderno y funcional.
Pasamos de unos azulejos viejos, una bañera incómoda y muebles desaprovechados a un baño luminosos, con mueble suspendido, grifería y detalles en blanco. Lo mejor, un rincón de lavandería útil y práctico. Un cambio que multiplica la comodidad y unos acabados que nos vuelven locas.
De un baño antiguo a un espacio moderno y funcional.
Pasamos de azulejos viejos, una bañera incómoda y muebles desaprovechados a un baño luminoso, con mueble suspendido, grifería y detalles en blanco.
Lo mejor, un rincón de lavandería útil y práctico. Un cambio que multiplica la comodidad y unos acabados que nos vuelven locas.